Una casa delicada, luminosa y con un aire campestre suave. Un proyecto lleno de ilusión: una vivienda de una sola planta con jardín, con una estética natural y serena que encaja a la perfección con la forma de vivir de sus propietarios. Delicadeza, elegancia, sencillez y un toque campestre refinado guiaron cada decisión.
Intervenimos en la entrada, el salón, los baños, el dormitorio principal y los pavimentos de lavandería y exterior. Mucho blanco, molduras sutiles, puertas rústicas, fibras naturales y detalles de pavimento hidráulico aportan calma y carácter sin recargar los espacios.
El resultado es una casa sencilla y preciosa, luminosa y tranquila, donde cada detalle acompaña la esencia del lugar.
Fotografía: Rubén López Ronda