Hay proyectos en los que la conexión es inmediata. En esta casa compartíamos una
misma mirada: amor por la sencillez, la elegancia serena y la atención absoluta a cada detalle.
El chalet se trabajó respetando en gran parte la distribución original, interviniendo en el dormitorio principal —ya en suite con vestidor, pero reorganizado—, el baño familiar y la zona de sótano, donde redefinimos el aseo y la lavandería y diseñamos una alacena a medida.
La base es luminosa y equilibrada, con predominio del blanco y piezas de gran calidad pensadas para perdurar. El pavimento en blanco y verde botella de la alacena y la lavandería introduce un toque divertido, mientras que el pequeño aseo, en la misma gama cromática, permite apostar por un estampado más protagonista.
El resultado es una casa serena y muy cuidada, donde el equilibrio y los pequeños
detalles construyen una elegancia sin excesos.
Fotografía: Carla Capdevila