Esta vivienda, de planta compleja y llena de ángulos irregulares, partía de una base pequeña y fragmentada. El reto fue claro: ordenar el espacio, ganar luz y transformar por completo la sensación espacial.
Replanteamos íntegramente la distribución, cambiando la “caja” desde dentro y renovando los acabados para crear una atmósfera limpia y luminosa. La zona de salón, comedor y cocina se abre hacia la terraza, generando continuidad y amplitud. Tras una puerta corredera de diseño especial se integran la alacena y la lavandería, ubicadas estratégicamente.
En el área más íntima, el dormitorio infantil se concibió como un espacio flexible, con paneles correderos amarillos de suelo a techo que permiten dividir descanso y juego- estudio o transformarlo en dos dormitorios en el futuro.
Lejos de ocultar los ángulos, los utilizamos a nuestro favor para generar almacenaje inesperado y rincones funcionales. El resultado es una casa más luminosa, ordenada y sorprendentemente amplia, pensada para acompañar la vida real de sus propietarios.
Fotografía: Carla Capdevila
ESTADO ACTUAL
ESTADO REFORMADO