Un salón pensado para vivirse, disfrutarse y sentirse hogar desde el primer minuto.
Este proyecto nació para una familia encantadora que quería un espacio cálido y luminoso y, sobre todo, un lugar para vivirlo mucho. Trabajamos con una paleta suave de blancos, maderas claras y toques delicados de azul que aportan frescura sin perder calidez. El objetivo era crear distintas zonas (estar, comer, teletrabajo, lectura) que convivieran en armonía dentro del mismo espacio.